El segmento premium crece del 4% al 10% mientras las prendas básicas pierden peso y las sudaderas aumentan su presencia en el mix de producto, según Teefactory.
El mercado del textil personalizado ha experimentado una evolución significativa en los últimos años, marcada por una mayor diversificación de producto y un cambio en los hábitos de consumo.
Según datos de teefactory.es, empresa con sede en Mataró y más de 45 años de experiencia en el sector, el comportamiento del cliente entre 2019 y 2026 muestra una tendencia clara hacia prendas de mayor calidad, pedidos más segmentados y una mayor presencia de productos con mayor valor añadido.
El tique medio ha evolucionado de situarse por debajo de los 600 euros antes de la pandemia a alcanzar los 900 euros en 2022 y 2023, para posteriormente estabilizarse de nuevo en torno a los 600 euros.
Crece el peso del segmento premium en el mercado
Uno de los cambios más relevantes se encuentra en la evolución del mix de producto. Las dos principales líneas de producto “promo” han pasado de representar el 49% al 34% del volumen total de ventas.
En paralelo, las líneas consideradas “premium” han crecido del 4% al 10%, consolidando una mayor presencia de prendas de más calidad, mejores acabados y mayor durabilidad.
Desde la compañía señalan que este cambio responde a una mayor exigencia del cliente, que busca prendas más alineadas con el uso prolongado, la imagen de marca y la calidad percibida.
Más calidad en los tejidos y nuevos estándares del sector
Aunque no existen datos cuantitativos sobre gramajes, Teefactory detecta una evolución clara en las preferencias del mercado. Si hace unos años las camisetas de 180g/m ya se consideraban de alto gramaje, actualmente crece la demanda de prendas de entre 200 y 230g/m entre diseñadores, marcas streetwear y proyectos de mayor valor añadido, un tipo de producto que hace apenas unos años era prácticamente residual.
Este desplazamiento refleja una evolución general hacia tejidos más consistentes y productos más cercanos al ámbito de la moda que al merchandising tradicional.
Menos unidades por pedido y mayor diversificación
El tamaño medio de los pedidos ha descendido un 5% desde 2019, en línea con una mayor segmentación de las necesidades de los clientes.
En lugar de grandes pedidos homogéneos, las empresas y marcas tienden cada vez más a dividir sus compras en diferentes tipologías de producto según uso, público o contexto.
La compañía también detecta diferencias claras según la estacionalidad del producto. En el ámbito promocional, la demanda continúa muy vinculada al verano, una época en la que empresas y organizaciones siguen asociando campañas y eventos con camisetas y gorras.
Sin embargo, en el segmento premium el comportamiento es más estable a lo largo del año. La búsqueda de prendas de mayor calidad, más próximas a la moda o al vestuario corporativo, reduce el componente estacional y favorece un consumo más continuado.
En paralelo, crecen las técnicas de personalización de mayor valor añadido, como el bordado, las etiquetas personalizadas o los acabados premium, que refuerzan esta tendencia hacia un producto más cuidado.
La sudadera gana terreno frente a la camiseta
El mix de producto también refleja esta transformación. Las camisetas han pasado de representar el 94% al 89% del total de ventas, mientras que las sudaderas han crecido del 6% al 11%.
Las hoodies y sudaderas se consolidan, así como una prenda cada vez más habitual en proyectos corporativos, marcas emergentes y comunidades, por su mayor durabilidad y uso continuado.
Desde Teefactory explican que esta evolución no responde a una deriva hacia el lujo, sino a una transición progresiva hacia un mercado más exigente en calidad y durabilidad.
“El cliente busca cada vez más prendas que duren más, que representen mejor su marca y que ofrezcan un mejor equilibrio entre imagen y uso”, apuntan desde la compañía.
Acerca de Teefactory: https://teefactory.es/




