La inteligencia artificial está a punto de transformar la forma en que las empresas toman decisiones. Más allá de la automatización de tareas o la generación de contenidos, la próxima gran revolución impulsada por la IA podría estar en la capacidad de simular escenarios antes de actuar.
Así lo defiende Montserrat Peñarroya, experta en marketing digital y transformación digital y fundadora de Quadrant Alfa, que impulsa y desarrolla un nuevo concepto, Digital Twin Economy, para describir un nuevo modelo económico basado en la simulación avanzada de decisiones empresariales mediante inteligencia artificial.
La propuesta traslada al ámbito económico la lógica de los conocidos digital twins o “gemelos digitales”, utilizados desde hace años en ingeniería para replicar motores, infraestructuras o sistemas complejos y probar cambios antes de aplicarlos en el mundo real.
Ahora, según Peñarroya, esta misma capacidad empieza a utilizarse para representar digitalmente clientes, mercados, destinos turísticos o entornos empresariales completos con el objetivo de anticipar comportamientos y reducir la incertidumbre antes de tomar decisiones estratégicas.
“La verdadera revolución de la IA no será únicamente automatizar tareas, sino permitirnos simular decisiones antes de ejecutarlas”, explica Montserrat Peñarroya. “Las organizaciones podrán ensayar escenarios, analizar consecuencias y reducir gran parte del riesgo asociado a la toma de decisiones”.
La Digital Twin Economy plantea aplicaciones en ámbitos tan diversos como el marketing, el turismo, la logística, la planificación territorial, el retail, la salud o la estrategia empresarial.
Entre otras posibilidades, permitiría probar estrategias de entrada en nuevos mercados antes de invertir; simular la reacción de distintos segmentos de clientes ante campañas de marketing; anticipar comportamientos turísticos antes de lanzar políticas públicas; y evaluar escenarios empresariales antes de comprometer recursos económicos.
Según Peñarroya, esta transición puede alterar profundamente la lógica competitiva de la próxima década. “Hasta ahora competir significaba tener más capital, más datos o más capacidad operativa. En los próximos años, la ventaja competitiva podría estar en la capacidad de simular mejor que los demás”, afirma.
La especialista sostiene que las organizaciones han aprendido históricamente mediante prueba y error, pero que ese modelo resulta cada vez más costoso en mercados acelerados e imprevisibles. “Equivocarse en el mercado implica perder dinero, tiempo y oportunidades. La simulación introduce la posibilidad de explorar escenarios antes de asumir el coste del error”, señala.
Además del impacto económico, Peñarroya considera que los sistemas de simulación cambiarán también la manera en que las personas toman decisiones. Basándose en las teorías del premio Nobel Daniel Kahneman sobre sesgos cognitivos y toma de decisiones bajo presión, defiende que estas herramientas permitirán analizar situaciones complejas con mayor distancia y racionalidad. “La simulación no solo cambiará qué decisiones tomamos, sino también cómo pensamos antes de tomarlas”, apunta.
Para la experta, la transición hacia modelos de decisión basados en simulación ya ha comenzado y marcará una nueva etapa en la economía digital. “La pregunta ya no es si las organizaciones utilizarán sistemas de simulación para decidir mejor, sino qué ocurrirá cuando algunas empresas sean capaces de imaginar escenarios antes que las demás”, concluye.




