BET Capitalha incrementado un 35% sus mandatos de venta de empresas durante el último año, según datos internos de la firma. Este crecimiento se produce en un contexto en el que la compañía está detectando un número creciente de propietarios de empresas consolidadas y rentables que comienzan a plantearse el relevo, la venta o la incorporación de un nuevo propietario o socio que permita dar continuidad al negocio o afrontar una nueva etapa de crecimiento.
El perfil que está llegando a BET Capital corresponde principalmente a pymes y empresas medianas con años de trayectoria, muchas de ellas negocios familiares o compañías construidas durante décadas por sus actuales propietarios. No se trata, por lo general, de empresas en dificultades, sino de negocios en funcionamiento, con EBITDA positivo y recurrente, capaces de despertar el interés tanto de compradores industriales como de inversores financieros.
Entre los principales motivos que están llevando a estos empresarios a plantearse una operación se encuentra la ausencia de un relevo generacional claro, especialmente en compañías cuyos propietarios han dedicado décadas a construir el negocio y alcanzan ahora un momento en el que comienzan a plantearse su continuidad.
A este factor se suman otros como las reorganizaciones patrimoniales, la decisión del empresario de concentrarse en otras actividades o la búsqueda de un socio con mayor capacidad para afrontar una nueva etapa de crecimiento.
BET Capital está detectando oportunidades en ámbitos como industria, distribución, transporte y logística, alimentación y agroalimentario, servicios empresariales y actividades tradicionales con posiciones consolidadas en sus respectivos mercados.

MÁS EMPRESARIOS SE PLANTEAN EL RELEVO Y MÁS COMPRADORES BUSCAN OPORTUNIDADES
Esta tendencia está coincidiendo, además, con una elevada actividad desde el lado comprador. No solo los fondos de inversión están buscando oportunidades. Los grupos industriales también están trasladando directamente a BET Capital su interés por adquirir determinadas tipologías de compañías como vía para crecer, acceder a nuevos mercados, incorporar capacidad productiva o clientes y ganar dimensión.
A ellos se suman family offices, fondos de inversión e inversores privados, configurando una base cada vez más amplia de potenciales compradores. Esta relación permite a BET Capital identificar, desde las primeras fases de un mandato de venta, qué perfiles pueden tener interés real en una determinada compañía.
“Estamos detectando simultáneamente más empresarios que comienzan a plantearse el relevo, la venta o la incorporación de un nuevo socio y más capital y grupos industriales buscando empresas para comprar. El incremento del 35% de nuestros mandatos de venta durante el último año refleja precisamente esta realidad que estamos viendo en el mercado”, explica Alfonso Bayón, presidente de BET Capital.
La firma trabaja así en ambos lados del mercado. Por una parte, con propietarios que estudian la venta total o parcial de sus empresas o la incorporación de un nuevo socio y, por otra, con compradores que buscan activamente compañías con las que reforzar su actividad o abordar nuevos proyectos de crecimiento.
VENDER UNA EMPRESA NO SIGNIFICA PONERLA PÚBLICAMENTE EN VENTA
Uno de los elementos esenciales de estas operaciones es la confidencialidad. Para BET Capital, iniciar un proceso de venta no implica exponer una compañía de forma indiscriminada al mercado. En muchos casos, el proceso exige precisamente lo contrario como proteger su identidad, ordenar y estructurar la información y seleccionar cuidadosamente a los potenciales compradores.
La eventual venta de una empresa puede generar incertidumbre entre trabajadores, clientes y proveedores o trasladar información estratégica a competidores si se conoce antes de tiempo. Por este motivo, BET Capital trabaja mediante mandatos y procesos selectivos, identificando previamente compradores con capacidad e interés real en cada operación.
“Vender una empresa no es publicar que está en venta. Hay que proteger su identidad, ordenar la información, comprender qué comprador puede valorar mejor el negocio y dirigirse de manera muy selectiva a él. La confidencialidad es fundamental para proteger a la compañía y al empresario durante todo el proceso”, señala Alfonso Bayón.
Para la firma, además, una operación de compraventa no puede analizarse exclusivamente desde una perspectiva financiera. Especialmente en compañías familiares o proyectos construidos durante décadas, aspectos como la continuidad del negocio, el futuro del equipo o el proyecto empresarial pueden resultar relevantes para el propietario a la hora de valorar una operación.
La propia trayectoria empresarial del presidente de BET Capital permite incorporar esta perspectiva a los procesos. Tras años creando, gestionando y participando en diferentes proyectos empresariales, Bayón considera que conocer personalmente las distintas etapas por las que atraviesa un empresario facilita la interlocución tanto con vendedores como con compradores.
“Cuando un empresario decide vender una compañía que ha construido durante décadas, la decisión va mucho más allá de una cuenta de resultados. Detrás hay trabajadores, clientes, una historia y, muchas veces, una familia. Haber vivido diferentes etapas como empresario ayuda a entender al vendedor, pero también a hablar el lenguaje del comprador”, añade Alfonso Bayón.
El incremento del 35% en los mandatos de venta durante el último año, según datos internos de BET Capital, respalda así una tendencia que la firma está observando en sus operaciones: un número creciente de propietarios de empresas españolas consolidadas comienza a anticipar cómo abordar el relevo, la venta o la siguiente etapa de sus compañías, mientras grupos industriales e inversores buscan activamente oportunidades para crecer mediante adquisiciones.




